Real Madrid se clasificó a la final de la Copa del Rey después de un increíble 4-4 como local ante Real Sociedad, que se definió con un gol de Antonio Rüdiger en el tiempo suplementario. El Merengue había ganado en la ida como visitante por 1-0 y sufrió demasiado para sellar el pase.
La historia comenzó complicada para los dirigidos por Carlo Ancelotti, ya que Ander Barrenetxea abrió el marcador a los 15 minutos juego. El empate de Endrick, a los 30 de aquella etapa inicial y con una gran definición sobre el cuerpo del arquero, pareció poner las cosas en su lugar.
Sin embargo, el segundo tiempo fue una verdadera locura. El primero en golpear fue Real Sociedad, que sacó dos goles de ventaja y hasta ese momento se aseguraba la clasificación: los tantos que enmudecieron al Santiago Bernabéu fueron de David Alaba (en contra), a los 27, y Mikel Oyarzabal, a los 35.
La reacción de Real Madrid llegó por medio de Jude Bellingham, a los 37, y Aurélien Tchouaméni, a los 41. El inglés tomó de aire un centro desde la izquierda y el francés quebró con un cabezazo la resistencia del arquero para poner el 3-3 que cambiada de lado el festejo y el pasaje a la final.
Como si todo eso fuera poco, y cuando ya se jugaban tres minutos del adicionado, Mikel Oyarzabal metió un frentazo a la red para decretar la victoria de Real Sociedad en los 90 reglamentarios. El cansancio, el nerviosismo y la presión hacían que el desenlace sea verdaderamente incierto.
Cuando parecía que la definición llegaría con remates desde el punto del penal, apareció Rüdiger para ganar en lo alto con un gran cabezazo, después de un tiro de esquina desde la izquierda. Ya no había tiempo para más en el Santiago Bernabéu y otra vez el festejo fue del dueño de casa.
Su rival en la final de la Copa del Rey saldrá del enfrentamiento entre Atlético de Madrid y Barcelona, que mañana se volverán a ver las caras desde las 16.30 en la cancha del Colchonero. El primer duelo entre ambos, disputado en con los catalanes como locales, terminó también 4-4.