No, no hubo un solo debate. Hubo al menos dos. El primero fue el que los seis candidatos a presidente dieron ante las cámaras, bastante guionado y prolijamente pactado. El segundo, caótico y abundante, fue el que se dio en simultáneo en las redes sociales. De hecho, aún no había comenzado el debate y el hasthag #DebateAr2019 ya alcanzaba las 40 mil menciones en Twitter, la red social que suele alojar las controversias más calientes. Al final del debate eran más de 400 mil. 

¿Qué pasó en las redes? Cada candidato fue encasillado a través de memes y comentarios: Fernández fue el que salía a pegar, Macri el que se defendía, Lavagna el más lento, Gómez Centurión el que no respetaba los tiempos, Espert el más cómodo con el formato y Del Caño el que pedía siempre un minuto de silencio.

La popular cuenta de Twitter Teloresumo, dedicada a capturar en breves videos la esencia de películas taquilleras, hizo dos bloques en los que intentó sintetizar el debate presidencial. Con humor y de manera algo arbitraria, resumió lo que muchos tuiteros estaban diciendo.

 

Ya en la previa al debate, fanáticos salieron a bancar a sus líderes y trolls de cada lado aprovecharon para dar carpetazos. En particular, los del Frente de Todos y Juntos por el Cambio. Por una parte, abundaban videos de Macri prometiendo en el último debate presidencial cosas que luego no cumplió. En contraste, se difundían noticias vinculadas a corrupción del gobierno de Cristina Kirchner. 

Una vez iniciado el debate, los dos principales candidatos concentraron la mayoría de las menciones. Hubo quienes criticaron que Macri hablara desde una realidad que, sentían, no era la de Argentina:

 

Y hasta interpretaron, jubilosos, que con sus palabras le dio por ganada la provincia de Buenos Aires a Kicillof:

 

A Fernández, en cambio, le pegaron por haber "levantado el dedo": lo acusaron de autoritario y vincularon su forma de hacer política a la de otros dirigentes latinoamericanos.

Otra tanda de críticas tuiteras se registró cuando Fernández se metió con la tecnología: en concreto, cuando dijo que los abuelos no tenían celular.

 

También hubo quienes quisieron saltar la grieta y dispararon contra ambos candidatos por considerarlos "más de lo mismo":

Y más allá de trolls, grietas y fanatismos, gran cantidad de tuiteros plantearon cuán necesaria era la participación de los seis candidatos en el debate cuando ya estaba claro que esos dos aventajaban al resto y eran los verdaderos competidores.

Además, hubo quejas por el formato, demasiado cronometrado y con gran cantidad de moderadores (críticas a María Laura Santillán por su desorientación con los tiempos y a Guillermo Andino por presentar el bloque de género a días de haber confesado que forzó la fecha de parto de su mujer debido a un partido de fútbol). Muchos sintieron que importaba más cumplir las reglas que presentar propuestas o intercambiar ideas.

Aunque en las dos horas de debate hubo multiplicidad de temas y posturas, finalmente en las redes lo que quedarán marcadas a fuego serán algunas palabras de los candidatos. Palabras que, los pronósticos indican, se seguirán utilizando por muchos meses más y se volverán, inevitablemente, frases célebres y divertidos memes.

 

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