Los números dicen una cosa, la realidad otra. El comedor de Delia está ubicado en Lavalle 2400 en Villa Gobernador Gálvez y es uno de los tantos que no da a basto. En la actualidad trabajan de lunes a sábados brindando raciones de comida y copa de leche para más de 150 personas. Además, distribuyen en distintos barrios de la ciudad. Pero sin ayuda no pueden continuar.

"Necesitamos que se acerquen, que nos den una mano para seguir ayudando gente", indicó la mujer que está a cargo de la cocina y señaló que en los últimos meses la demanda creció. 

Ella junto a sus hermanos y familiares tienen cuatro comedores y fabrican el pan, las facturas, las tortas. Sin embargo, la realidad es que no cuentan ni con alimentos ni con elementos para seguir con el trabajo que realizan. "La gente se suma y a nosotros nos lastima mucho que la olla no alcance", señaló.

"Cada día se suma más gente y no le puedo decir venite el mes que viene para ver si te puedo dar algo. Entonces cocinamos más", dijo Delia y aclaró que ellos hacen todo a "pulmón". Es por eso, que acudió a la solidaridad de los rosarinos: "Necesitamos carne, verduras y alimentos. También ollas porque son prestadas". 

Sobre la labor que está encabezando, la cocinera indicó que es "imposible de explicar la algería" que le da ayudar a otros. Y sumó: "Es gratificante, te llena el alma". 

Aquellas personas que quiera y puedan colaborar deben comunicarse al (341) 153 721051.