La presidenta del Concejo, María Eugenia Schmuck, llevó a la comisión de Gobierno su proyecto de modificaciones sobre la ordenanza que sanciona fiestas clandestinas, la cual había sido confeccionada durante la pandemia. Esto fue a raíz de que en los últimos meses, vecinos de algunos barrios de la ciudad denunciaron al 147 fiestas multitudinarias que se realizan en viviendas sin ningún tipo de habilitación ni insonorización, y según se pudo conocer, son regenteadas por terceros que sub alquilan el lugar a través de redes sociales o sitios web como Airbnb.

El proyecto para dotar al Municipio de herramientas de control y sanción a quienes las realicen, tuvo despacho, y será llevado el jueves a sesión ordinaria. Establece multas en el Código municipal de Faltas de entre tres y seis millones de pesos, tanto para el dueño de la casa como para el productor u organizador del evento.

En la normativa, que fue adelantada la semana pasada en Rosario3, se plantea considerar que “hay fin de lucro cuando se den dos o más de los siguientes supuestos: periodicidad de los eventos, uso del inmueble sin la presencia de los propietarios o residentes fijos, denuncias vecinales, incumplimiento de normativas vigentes, uso desproporcionado del inmueble, publicidad y promoción del inmueble para eventos, alteración del tránsito y estacionamiento en la zona, presencia de personal contratado para eventos y uso de estructuras o equipamiento ajeno a una vivienda común”, según dio a saber el equipo de Comunicación del Concejo.

La concejala Schmuck precisó al llevar el asunto a la comisión de Gobierno que actualmente hay denuncias de vecinos, especialmente en zona norte y noroeste –indicó entre otros a Hostal del Sol, San Eduardo y Alberdi-, respecto a fiestas que se hacen en grandes casas ociosas que aparecen en plataformas de redes sociales como Instagram para alquileres temporarios.

Aseguró que estas viviendas se ofrecen para despedidas de solteros, y fundamentalmente para turistas, y resaltó que "tal situación ha quedado como en un gris donde los vecinos solo pueden hacer denuncias por ruidos molestos, en fiestas que pueden empezar a la una de la tarde de un sábado y terminar a la misma hora del domingo, o a las 6 de la tarde".

Aclaró especialmente que “no es que para hacer una fiesta en tu casa algunas veces al año o por cumpleaños, se van a tener que pedir permiso. Es en caso de probar asiduidad”.

Competencia desleal con salones de fiestas

La presidenta del Concejo enumeró los problemas que padecen los vecinos, entre ellos, la permanencia de 40 o 50 autos estacionados y música en el patio. También, hizo referencia a la competencia desleal con los salones de fiesta habilitados, quienes han elevado quejas sobre el asunto.

Destacó además que “a los salones habilitados, hoy con la ordenanza de nocturnidad, se les pide insonorización y normas de seguridad”.

En la reunión de comisión de Gobierno este martes, se acordó la realización de algunas modificaciones y se otorgó el correspondiente despacho.