Verónica Ojeda era una de las personas citadas a declarar este jueves 3 de abril en el Tribunal Oral N° 3 de San Isidro en el juicio por la muerte de Diego Maradona. Sin embargo, la expareja del astro futbolístico no pudo hacerlo y su declaración se pasó para el martes.
Por falta de tiempo, Ojeda brindará su testimonio la semana que viene, a las 9 de la mañana, de acuerdo a lo que confirmó su abogado y pareja, Mario Baudry.
Ojeda fue una de las que participó de la reunión en la clínica Olivos, donde Diego fue operado de un hematoma subdural en noviembre de 2020, en la que se decidió que fuera trasladado y atendido en una casa por consejo médico.
Quienes sí declararon este jueves fueron tres de las hermanas de Diego: señalaron que Dalma, Gianinna y Jana decidieron el traslado al country de Tigre, mientras que afirmaron: "Él nos dejó los derechos de las marcas".
La primera que declaró fue Claudia, quien no solo fue consultada por la muerte del Diez, sino también por la causa relacionada al uso, control y usufructo de su marca comercial.
Luego del interrogatorio de la Fiscalía, el abogado defensor de Dalma y Gianinna, Fernando Burlando, le preguntó a Claudia si tiene o tuvo algún tipo de negocio con su hermano: "Antes (de su muerte) no. En vida solo me daba regalos. Después si, algo que nos dejó a nosotras, la marca".
El interrogatorio del letrado fue interrumpido en retiradas ocasiones por el abogado defensor de las hermanas, Pablo Jurado, quien al comienzo de la audiencia había solicitado al tribunal que el interrogatorio se limitara "al objeto de esta causa".
Con respecto a la internación domiciliaria de Diego, Claudia dijo que "Morla era su amigo y su abogado de confianza. No sabría decir si influía en las decisiones médicas de Diego".
La siguiente en prestar declaración fue Ana Maradona, otra de las hermanas.
"Tuvimos siempre una relación muy buena. Nos protegía mucho. Hasta que él se operó y después ya no, porque las hijas dijeron que se iban a hacer cargo ellas. La última vez que lo vi fue en la clínica Olivos", dijo, y agregó: "Dalma y Gianina son mis sobrinas. Antes teníamos buena relación y ahora no sé por qué se distanciaron".
Por otra parte, Ana aseguró que ella no forma parte del acuerdo comercial por la marca: "Mi hermana Rita es la presidente de una sociedad, pero yo no tengo ningún contrato con Diego".
Rita, la última de las hermanas en declarar, aseguró que "las hijas dijeron que no iban a internarlo en un centro de salud. Las hijas eran las que tomaban las decisiones. Dalma se acercó a nosotras a decirnos eso y que iba a estar en internacion domiciliaria".
Las tres hermanas coincidieron en que Diego tenía un buen trato con Leopoldo Luque, su médico de cabecera y uno de los principales acusados en la causa que investiga la muerte del Diez.