En las profundidades heladas de la Antártida, un equipo científico descubrió un ecosistema oculto bajo un iceberg gigante, desprendido recientemente de la plataforma de hielo en el mar de Bellingshausen. Este hallazgo no solo revela la existencia de una vida en condiciones extremas, sino que también plantea interrogantes sobre el impacto del cambio climático en estos ecosistemas únicos.
El equipo de investigación, a bordo del buque Falkor del Schmidt Ocean Institute, utilizó un robot submarino llamado SuBastian para explorar el fondo marino recién liberado. Lo que encontraron fue un mundo surrealista, lleno de criaturas adaptadas a la hostilidad perpetua del entorno polar, según publicó el medio especializado National Geographic.
El buque de investigación Falkor navega cerca de un iceberg en el mar de Bellingshausen, Antártida (Schmidt Ocean Institute, 2025) pic.twitter.com/P5tFlgoq6c
— El Jardín de Charles (@CRCiencia) March 28, 2025
Entre los hallazgos destacan anémonas parecidas a árboles, arañas marinas, peces de hielo, pulpos y especies aún sin nombre, algunas de las cuales podrían ser endémicas de estas aguas inexploradas.
La Antártida, geográficamente aislada por millones de años, permitió la evolución de linajes únicos, testigos del tiempo en estado puro. El mar de Bellingshausen, en particular, no fue explorado en profundidad en términos de biodiversidad, lo que sugiere que se esperan encontrar muchas especies nuevas en el futuro.
Entre los hallazgos más impactantes se encuentran esponjas gigantes, cuyas dimensiones insinúan edades que podrían extenderse por siglos. Estos descubrimientos confrontan estudios anteriores que retrataban una realidad mucho más estéril bajo las plataformas de hielo. Ahora se sabe que existen ecosistemas diversos y bien establecidos bajo las plataformas de hielo, al menos en los primeros 15 kilómetros.
Un pulpo captado a 1.150 metros de profundidad en el fondo del mar de Bellingshausen, Antártida (Schmidt Ocean Institute, 2025) pic.twitter.com/1QOy2d0Wkx
— El Jardín de Charles (@CRCiencia) March 30, 2025
La incertidumbre sobre cómo responderá este delicado jardín submarino a la repentina pérdida de su techo helado es considerable. Las criaturas de las profundidades suelen estar adaptadas a condiciones inmutables, y cambios incluso sutiles pueden resultar devastadores. La retirada del hielo, parte de una tendencia inquietante, plantea interrogantes sobre el futuro de estos ecosistemas únicos y su contribución al aumento del nivel del mar a nivel global.
En tiempos de transformaciones climáticas aceleradas, conocer lo que se esconde bajo el hielo es también una forma de preservar la memoria del planeta. Como guardianes de un mundo cambiante, mirar al fondo es, quizás, una de las formas más urgentes de mirar hacia el futuro.