La galaxia espiral NGC 4945, ubicada a más de 12 millones de años luz de la Tierra, expulsó potentes vientos de material desde el agujero negro supermasivo ubicado en su núcleo. La imagen, capturada por el Very Large Telescope (VLT) del Observatorio Europeo Austral (ESO), muestra el núcleo activo de la galaxia y los rápidos vientos que emanan del agujero negro.
El estudio de estos vientos galácticos fue publicado en la revista especializada Nature Astronomy. La imagen de cerca de NGC 4945, tomada por el VLT, se superpuso a una imagen más amplia de la galaxia, tomada por el telescopio MPG/ESO en La Silla, Chile.
The Black hole at the center of NGC 4945 ejecting material - (ESO/C. Marconcini et al) pic.twitter.com/ISzdvHuspC
— Black Hole (@konstructivizm) April 1, 2025
La foto sugiere que fragmentos de materia interestelar se están dispersando en el espacio a medida que el hambriento agujero negro crece. Los vientos galácticos, representados como brillantes chorros de material en forma de cono, se mueven tan rápido que es probable que el gas y el polvo escapen de la galaxia y sean expulsados al espacio intergaláctico.
"Este devorador desordenado, a diferencia de la típica reputación de los agujeros negros de consumir todo, está expulsando poderosos vientos de material", declararon los funcionarios del ESO. Las recientes observaciones del VLT se realizaron como parte de un estudio más amplio sobre cómo se mueven los vientos en las galaxias.
Los datos muestran que los vientos galácticos observados en NGC 4945 se aceleran a medida que se alejan del agujero negro central, hacia las afueras de la galaxia. Este comportamiento es inusual, dado que los vientos galácticos generalmente se ralentizan a medida que se alejan de la galaxia.
Estos vientos rápidos pueden tener un impacto significativo en su galaxia anfitriona. Al expulsar material de la galaxia, inhiben la formación estelar. Además, demuestran que los agujeros negros más potentes impiden su propio crecimiento al eliminar el gas y el polvo del que se alimentan.