En un acto realizado en Tierra del Fuego, y lejos del acto presidencial oficial, la vicepresidenta participó en el Día del Veterano y de los Caídos en la Guerra de las Malvinas junto al gobernador Gustavo Melella y el intendente de Ushuaia, Walter Vuoto, ambos de Unión por la Patria.
Durante el acto, la vicepresidenta de la Nación reflexionó que “la causa Malvinas es la única prenda de unidad de nuestra Nación”, y llamó a “todos los argentinos a emprender un proceso de malvinización”.
En su discurso frente a excombatientes, destacó que tras la guerra “no habían regresado aún al continente cuando ya se puso en marcha una campaña de desprestigio pretendiendo imponer un relato maliciosamente tergiversado, sobre la ineficiencia, cobardía y falta de preparación, y todo tipo de mentiras. Los veteranos fueron escondidos a la sociedad, las fuerzas armadas desprestigiadas, perseguidas y desarmadas, y la guerra se limitó a un hecho vergonzoso que debíamos olvidar”.
Luego, la vicepresidenta consideró que hoy “en una sociedad fracturada” y con “discursos de odio”. También exigió la “implementación” de una alianza con países vecinos para proteger los recursos naturales de la zona en disputa con el Reino Unido. Y luego retomó definiciones del papa Francisco, al destacar a que América es un “continente de paz”, donde estableció: “No queremos que traigan sus guerras a nuestra región”.
Se dirigió entonces a los excombatientes presentes en el acto, a quienes expresó: “Todo aquel que derramó u ofreció su sangre es mi hermano, es hermano de todo el pueblo argentino. No tenemos que buscar héroes en las películas extranjeras y en el fondo de la historia, los héroes están enterrados en las Malvinas y en el Atlántico Sur, pero también viven con nosotros. Arriesgaron sus vidas para enfrentar el enemigo”.
Finalmente, exhortó “a todos los argentinos a emprender un proceso de malvinización, a reconocer y honrar a nuestros héroes, porque Malvinas nos une como Nación”.