La oposición logró conformar el quórum en el Senado para tratar los pliegos de Ariel Lijo y Manuel
García Mansilla y luego del debate en el recinto rechazó ambas designaciones.
Tras cinco horas de debate, el resultado fue adverso para el gobierno en las dos votaciones por separado. Con 20 votos afirmativos y 51 votos negativos fue rechazado el pliego para designar García Mansilla como juez de la Corte Suprema de Justicia. El académico juró en ese cargo, ahora rechazado, y es parte del tribunal.
En el caso de Lijo, quien no había asumido porque esa Corte no le aceptó su pedido de licencia en el Juzgado Federal N°4 de Comodoro Py, fueron 27 votos afirmativos, 43 negativos y una abstención.
Al no reunir ninguno los dos tercios de los votos de los presentes necesarios y sí, por el contrario, superar el número que se requería para conformar un tercio que bloqueara las chances, ninguno resultó aprobado.
El debate comenzó minutos antes de las 15, con la presencia de 37 legisladores se pudo habilitar la sesión especial impulsada por el interbloque de Unión por la Patria, que fue abierta por la vicepresidenta primera Silvia Sapag. Fueron 32 legisladores peronistas, 2 radicales, 2 del PRO y un ex libertario.
El quórum se armó con la presencia de 32 legisladores de UP, los radicales Martín Lousteau y Pablo Blanco, del PRO Alfredo De Angelis y Victoria Huala, y el ex libertario Francisco Paoltroni. Luego, ingresaron los senadores de la Libertad Avanza, Provincias Unidas, y el resto de los senadores de la UCR y del PRO.
El senador radical Martín Lousteau, uno de los que más alzó la voz contra la designación de jueces de la Corte por decreto, argumentó este jueves su voto en contra: “Esto no es solamente en contra de los pliegos, es en contra del mecanismo, del decreto y de nombrar los jueces en comisión; y para que (Manuel) García-Mansilla se vaya a la casa”.
“Es la votación más fácil que he tenido como senador en términos de lo que hay que hacer; lo que hay que hacer es votar en contra de un mecanismo que le permita a este presidente o a cualquier otro futuro poner jueces a dedo cuando quiera”, resaltó.
El presidente del partido centenario advirtió que “si se convalida este mecanismo ya no vamos a tener más jueces, lo que vamos a tener es vacantes cubiertas por empleados del Poder Ejecutivo”. Y agregó que este mecanismo va “en contra de la independencia de poderes, en contra de la República y en contra de la propia Constitución”.
En el marco del debate, la senadora de Unión por la Patria Anabel Fernández Sagasti denunció que uno de los actuales cortesanos, Ricardo Lorenzetti, amenazó al bloque kirchnerista con “meter presa” a Cristina Fernández de Kirchner si no votaban a favor en el recinto la nominación del juez Ariel Lijo.
La mendocina, una de las legisladoras más cercanas a la expresidenta y titular del PJ, afirmó: “Ayer vimos algo que nos debería escandalizar, el ministro de la Corte Ricardo Lorenzetti amenazó a la expresidenta de que si nosotros votábamos en contra de Lijo iba a sacar rápido ‘el 280′ para condenarla” (en relación a la condena aún no firme contra la exmandataria).
También el senador por Formosa y titular de un bloque del peronismo, José Mayans, se expresó en contra de los magistrados impuestos por el presidente y dijo que le advirtieron: "No te metas contra Comodoro Py porque es una mafia".
"No pueden nombrar jueces por decreto, no pueden, el señor Mancilla está usurpando el cargo en la Corte", dijo y reforzó que de cara a futuro un Gobierno podrá saltear las reglas básicas: "Durante cuatro año nombramos al juez que queremos y así se termina la República".
Además, criticó a Javier Milei por sus dichos sobre Malvinas cuando expresó su deseo de que "los malvinenses prefieran ser argentinos": "Rechazamos la acción del presidente, es un acto de traición a la patria. Es un ignorante, entreguista y admirador de Margaret Thatcher".
Uno de los voceros de La Libertad Avanza, Juan Carlos Pagotto, defendió el voto a favor de los nominados: "Se pretende interpretar normas de manera parcializada, el derecho no es un compartimiento estanco. Nos falta dialogar entre nosotros y empezar a eliminar prejuicios que nos llevan a una disgregación compleja".