-¿A qué responde el eslogan de Rosario Respira?

Rosario Respira es lo que se contrapone a lo que fue el Rosario Sangra de Perotti y Rodenas, donde pasamos momentos muy difíciles de abandono por parte de los gobiernos provincial y nacional. Como ejemplo, cuando asumió Pullaro teníamos 20 móviles policiales recorriendo la ciudad, y 2 o 3 muertos por día. Todos teníamos mucho miedo de salir a la calle; una situación límite. Y decimos que Rosario Respira porque ahora, a partir de la gestión de Maxi Pullaro, tenemos entre 260 y 280 móviles de la policía que recorren cada barrio de la ciudad, mejorando la respuesta al 911, y logrando una baja significativa en los índices criminales. 

Cuando empezamos a recorrer cada barrio de Rosario en el contexto de la campaña, y en comparación a cuando lo hacíamos antes de que asuma Pullaro, hoy las vecinas y vecinos, incluso de los barrios que han estado más complicados, nos dicen “nos podemos volver a sentar en la calle; la policía pasa”. Por eso “Ahora Rosario Respira”: empezamos a respirar porque salimos de ese terror que vivíamos a diario.

-No pasó hace una década. Hablamos de marzo del año pasado, Rosario estaba con respirador artificial, sin clases, sin transporte público 

Fueron momentos durísimos cuando se cometieron esos 4 asesinatos, pero la respuesta de la sociedad fue de acompañar, de no retroceder. Todos los sectores apoyaron y hoy los resultados se ven, sin olvidar el dolor. Hoy nos hace decir que Rosario Respira, y podemos encontrarnos nuevamente en las calle para llevar adelante todos aquellos proyectos que le hacen falta a la ciudad. Se trata de trabajo y más trabajo. Venimos bien, pero todavía falta, no vamos a cantar victoria. Y es el momento ideal para encontrarnos a reconstruir lazos colectivos que nos permitan consolidar lo que vamos alcanzando. 

-En esto de que Rosario Respira porque al menos tiene una respuesta al tema de la seguridad y se vuelve a ganar el espacio público, aparecen otras demandas, otros problemas que antes también estaban pero quedaban eclipsados por el tema de la seguridad. ¿Cuál es la propuesta que llevan ustedes para ocuparse de esas otras cuestiones de la ciudad, que tienen que ver con la higiene, con el transporte?

Hay lugares donde falta y hay que seguir trabajando. Estoy yendo a los barrios donde las vecinas y vecinos nos piden que veamos temas relacionados a la recolección de residuos, el transporte, o la respuesta de una repartición municipal. Pero muchas veces también falta escucha, entonces aprovechando la reforma constitucional y la autonomía que Rosario va a tener, vamos a impulsar que los concejales y concejalas puedan ser elegidos por distritos, y que tengan que estar atendiendo, escuchando, y generando ideas para las necesidades, demandas y propuestas que hacen los vecinos de cada zona. Y recuperar el Concejo Móvil, atendiendo en cada barrio, como ya lo he hecho. 

También expandir a los centros comerciales abiertos, y ampliar la participación de las vecinales, clubes y demás organizaciones no gubernamentales. Que la cultura y la nocturnidad tengan oferta en cada barrio de nuestra ciudad, y mejorar la movilidad que nos permita reunirnos y que no quede limitada la vida cultural y social a determinadas zonas urbanas. 

-Como concejala y como legisladora provincial habrás visto repetir hasta el cansancio en cada campaña el tema de la Rosario Autónoma, cuestión que se retoma ahora con la reforma constitucional. ¿Es ese el perfil político que querés para el Concejo, que haya representación por toda la ciudad, y distrital?

El Concejo ha debatido grandes propuestas en los últimos años. Incluso es una caja de resonancia también de problemáticas de orden nacional y provincial. Pero nosotros entendemos que a partir de la autonomía –donde los recursos que la ciudad reciba también van a ser diferentes- las obligaciones también serán distintas. Tenemos que volver a fortalecer lo que alguna vez fue la descentralización municipal. No basta con que el edificio de un Distrito esté en una zona determinada, o que represente a determinada división geográfica. Necesitamos descentralizar la ejecución presupuestaria y lo que alguna vez fuera la herramienta del Presupuesto Participativo, sea realmente participativo para los grandes temas. 

Y también, las implicancias del cambio climático incorporando a la carta orgánica Municipal las asambleas climáticas ciudadanas como espacios de consulta y de toma de decisiones que fortalezcan las acciones democráticas.

-El 13 de abril tenemos las elecciones internas para renovar 13 de las 28 bancas del Concejo. Están dentro de Unidos, un frente que tiene una paleta de colores muy variopinta. Ustedes representan al GEN, el sector más progresista dentro del frente que gobierna la provincia…

Como dice el Gobernador, dentro de Unidos está desde la U.Ce.De, hasta el GEN. Y desde GEN representamos ese sector más de centro izquierda, más progresista. Y nos sentimos parte porque ser progresista no es solo una etiqueta, somos progresistas cuando vemos que el gobernador compró 174 ambulancias, una compra histórica para la salud pública de la provincia, distribuidas en todas las localidades garantizando el derecho a la Salud. Decimos que es una gestión progresista porque apuesta a la producción, al desarrollo de empleo, porque el Nueva Oportunidad hoy incluye a más de 10.000 jóvenes de los barrios de nuestra ciudad que están siendo acompañados a construir un futuro y a no estar en la calle, a no ser víctimas, o mano de obra de las bandas delictivas. Decimos que es progresista porque hay desarrollo social, humano. Hay políticas de Estado en los barrios de nuestras ciudades de la provincia con el plan ABRE. Somos progresistas cuando reivindicamos el rol del Estado y lanzamos un plan de 35 obras claves en Rosario. Y porque estamos especialmente pensando en que, a partir de la seguridad pública podemos instalar otro tema muy importante, y no menor, que es tener una ciudad preparada para enfrentar el cambio climático. 

-¿Cómo ves el clima de época, y la ola nacional, los niveles de agresión, borrar la mirada del que piensa distinto?

Hoy tenemos tal grado de virulencia, de abuso, que es imprescindible que intentemos disminuirlo porque somos una sociedad que está muy herida. Tenemos que recuperar la palabra DEMOCRACIA, que hoy parece relegada frente a la discusión económica, pero no solo recuperar la palabra sino habitar la democracia, abrir el sistema democrático, y ahí los partidos políticos (todos) nos debemos una real autocrítica. Sabemos que las instituciones deben funcionar mejor, que hay que fortalecerlas, no rifarlas ni regalarlas. 

No podemos tener un gobierno que, usando la palabra libertad, reprima a los jubilados que reclaman dignidad, o se destruyan los derechos de las mujeres y las disidencias, o se desfinancia el sistema universitario, y la investigación en ciencia y tecnología. No es posible que en nombre de la libertad no se envíen a la provincia de Santa Fe los fondos que hacen falta para arreglar el estado calamitoso de las rutas nacionales o se destruya el sistema de transporte en el Interior. Es increíble que quienes no pueden cortar ni el pasto de la Circunvalación, quieran conducir la ciudad, como Juan Pedro Aleart, candidato de Karina Milei.