El personal trainer detenido en Olivos luego de golpear a un vigilador de su edificio que lo había denunciado por no cumplir con el aislamiento ante la pandemia de coronavirus tras haber regresado de los Estados Unidos, dijo que fue "un cobarde" y le pidió disculpas "al vigilador, a la sociedad" y hasta al presidente de la Nación, Alberto Fernández, en un video que difundió en redes sociales.

"Quería pedirle disculpas a Gustavo (el vigilador) por haberlo agredido, no se merecía esa agresión. De corazón te pido disculpas y espero que puedas perdonarme", comenzó con su relato Miguel Ángel Paz (40), el personal trainer que golpeó el pasado sábado a un empleado de una empresa de seguridad privada que trabajaba en el edificio en donde vive.

Paz se mostró arrepentido en un video que grabó desde su departamento, donde está detenido por "lesiones y amenazas", y cumpliendo con el aislamiento de 14 días tras regresar de un viaje a Estados Unidos.

"A toda la sociedad y a todos los argentinos que vieron el video sepan que estoy arrepentido, soy un cobarde", aseguró.

En el video que dura poco más de un minuto también se refirió al presidente Fernández y reconoció que no tomó la "real dimensión" de las medidas de prevención dispuestas por las autoridades nacionales.

"A las autoridades y al presidente por tomarse el tiempo de tomar cartas en este asunto (les digo) que no tomé real dimensión de las medidas de prevención", señaló.

Por último, Paz también le pidió perdón a su familia, amigos y vecinos "por esta situación" que les hace pasar.

El hecho, que quedó grabado por cámaras de seguridad, ocurrió cerca de las 21.20 del sábado pasado en un edificio situado en Rosales 2793, en la localidad de Olivos, cuando el vigilador identificado como Gustavo Granucci denunció la agresión por parte de Paz.

Al ataque se produjo en la sala del vigilador, adonde Paz, que es inquilino en el edificio, se presentó visiblemente molesto y comenzó a insultar y golpear al empleado de seguridad porque éste le había advertido que no cumplía con el protocolo de sanidad dispuesto por el Gobierno Nacional por el coronavirus para las personas que regresan de viajes de países extranjeros donde circula el virus.

Lesiones y amenazas

 

Tras una indagatoria inédita por videollamada realizada el lunes último, el juez de Garantías 4 de San Isidro, Esteban Rossignoli, ordenó su detención formal que había sido solicitada por el fiscal a cargo de la causa, Martín Gómez, quien lo acusó de “lesiones y amenazas”.

Además, a Paz se le inició un segundo expediente en el que interviene el juez federal 2 de San Isidro, Lino Mirabelli, por la posible infracción de los artículos 205 y 239 del Código Penal de la Nación, que contemplan la protección de la salud general y el delito de desobediencia.

El caso motivó la opinión del propio presidente Alberto Fernández, quien dijo que con hechos como éstos hay que ser "inflexibles" y que el agresor "debe pagar las consecuencias de lo que ha hecho".

"Vi un video en Twitter de un señor donde la seguridad le decía que por favor se encierre en su casa porque acababa de llegar de Europa y este señor reaccionaba muy mal y lo golpeaba al guardia. Estoy buscando dónde vive ese señor para encerrarlo personalmente yo para que todos entiendan que no se puede ser tan estúpido y no darse cuenta el riesgo en el que ponen a la gente", había dicho el primer mandatario en una radio tras el ataque.

Además, durante la conferencia de prensa del domingo último, Fernández ordenó que "los que tengan que hacer la cuarentena van a tener que cumplirla" y si no, serán "perseguidos penalmente".

"Ayer a la 1 y media de la mañana estaba buscando a un loco que castigaba a un pobre hombre de la seguridad que le estaba exigiendo que simplemente cumpla con una cuarentena que el sistema sanitaria había impuesto. Me ocupé de saber dónde estaba, la policía de la provincia de Buenos Aires lo detectó y ya actuamos", indicó el presidente, quien concluyó: "La soberbia de un tonto no va a poner en peligro a la Argentina".