Un hombre de 29 años fue detenido este martes bajo sospecha de estar involucrado en la venta clandestina de armas a organizaciones criminales, según se desprende de una investigación a cargo del fiscal Pablo Socca. En los próximos días, el acusado será llevado a audiencia imputativa.

El caso ya tenía un detenido, cuyo celular aportó pistas clave y permitió la reciente captura. Fuentes judiciales indicaron que Miguel Ángel S. fue allanado y aprehendido en una vivienda de Hortensia al 1900, en el barrio Las Flores, por personal de la Sección Antidrogas de la Policía Federal. Al momento de la irrupción, indicaron, intentó destruir su celular.

Según la investigación del fiscal Socca, el detenido sería socio de Facundo Bermay, un joven arrestado el 20 de febrero por tenencia ilegal de armas. Bermay participó en una conversación en un grupo de WhatsApp, donde publicó la foto de una pistola y escribió: “Es una Beretta 9 milímetros, 17 tiros. Vendo. Tengo dos más si les interesa”. Este mensaje llegó a los investigadores.

Un agente de la Policía de Investigaciones (PDI) se hizo pasar por comprador interesado y entabló contacto con el sospechoso, quien pidió 2.500.000 pesos por el arma. Finalmente, fue arrestado en la intersección de La Plata y San Lorenzo, en una ciudad vecina, con una pistola en su poder, aunque de calibre .40 y no la 9 mm que había ofrecido. Posteriormente, su domicilio fue allanado.

La investigación determinó que la pistola había sido robada el 14 de julio de 2014 a un hombre en Córdoba.

Sin embargo, el análisis del celular del detenido permitió identificar a más personas involucradas y reveló indicios de un circuito de tráfico de armas clandestinas activo al menos desde julio del año pasado.

En una conversación recuperada del celular de Bermay, se ofrecía un revólver calibre .22 por 250.000 pesos, con una descripción que resaltaba su facilidad de ocultamiento: “Recién lo acabé de probar. No falla un tiro, un lujo lo que anda. Chiquitito, lo encanutás en cualquier lado: en la zapatilla, donde quieras. Eso sí, es pesado”. También se encontraron menciones a otros calibres y armamento considerado “de guerra”, según fuentes judiciales.