El mieloma múltiple es una enfermedad oncohematológica que afecta a células plasmáticas, un tipo de glóbulo blanco originado en la médula ósea cuyo rol es clave en el sistema inmunológico. Según las últimas estadísticas, en Argentina se diagnostican 1300 nuevos casos cada año, sobre todo en mayores de 60 años. Un reciente estudio dio cuenta de una terapia que podría reducir el riesgo de progresión o muerte en un 58%.
Mieloma múltiple
Al no soler presentarse síntomas evidentes en las primeras etapas de la enfermedad, el diagnóstico del mieloma múltiple resulta tardío. Por este motivo, muchas veces el arribo al mismo es de forma accidental, por estudios de rutina o investigar otras afecciones.
Sin embargo, algunos signos de alerta, que pueden indicar la presencia de la enfermedad, son:
-Dolor óseo persistente.
-Anemia (bajo recuento de glóbulos rojos).
-Niveles elevados de calcio en sangre.
-Insuficiencia renal.
-Infecciones recurrentes.
Una nueva terapia
Daratumumab es un anticuerpo monoclonal humano que se une a una proteína de membrana (CD38) presente en las células del mieloma múltiple e induce la muerte de las células tumorales mediante diferentes mecanismos. Está aprobado en Argentina en pacientes con Mieloma múltiple de nuevo diagnóstico no candidato a trasplante y en estadios más avanzados de la enfermedad.
Recientemente, desde la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), se aprobó una nueva indicación en combinación con otros tres medicamentos: Bortezomib, Lenalidomida y Dexametasona - D-VRd; para tratar pacientes adultos con esta patología que sean candidatos a trasplantes recientemente diagnosticados.
“Con este nuevo avance, los pacientes tendrán la posibilidad de recibir esta terapia cuádruple al momento del diagnóstico de la enfermedad permitiendo alcanzar respuestas más profundas y sostenidas, traduciéndose en una mayor sobrevida global”, indicaron expertos.
Se corroboró que, esta nueva combinación terapéutica, logra llevar la enfermedad a niveles indetectables, alcanzando lo que en medicina se conoce como "enfermedad mínima residual negativa". Este logro no sólo permite frenar por más tiempo la progresión del mieloma múltiple, sino que también se traduce en una mayor sobrevida a largo plazo, reduciendo el riesgo de progresión de la enfermedad o muerte en un 58% en comparación con la terapia estándar.
Esta aprobación está respaldada por datos del estudio de fase 3 PERSEUS7, que evalúa daratumumab en combinación con bortezomib, lenalidomida y dexametasona (D-VRd) en comparación con bortezomib, lenalidomida y dexametasona (VRd) en pacientes con mieloma múltiple recién diagnosticado (NDMM) que son elegibles para un trasplante autólogo de médula ósea (ASCT).
De esta forma, el tratamiento con D-VRd resultó en respuestas más profundas al final de la consolidación en comparación con VRd: una respuesta completa o superior del 87,9% frente al 70,1%, una tasa general de enfermedad mínima residual negativa del 75,2% frente al 47,5%, una sobrevida libre de progresión a los 48 meses de 84,3% frente a un 67,7% de la terapia estándar.
Fuente: NA.