El Tribunal Oral en lo Criminal Federal (TOCF) N°2 de La Plata condenó a 13 años de prisión al traficante internacional de precursores químicos Mario Segovia, conocido por esa actividad como "el rey de la efedrina", por haber dirigido desde la cárcel federal de Ezeiza una asociación ilícita que logró importar de contrabando partes de un fusil semiatomático de alto poder de fuego (AR-15) y de explosivos que, tras su ensamble, eran ofrecidos a bandas narcocriminales de Rosario.

La sentencia, firmada por los jueces Nelson Jarazo, Germán Castelli y José Michilini, fue parcialmente en línea con lo solicitado en su alegato de febrero pasado por el titular de la Procuraduría de Narcocriminalidad (Procunar), Diego Iglesias, y la fiscal coadyuvante de esa oficina especializada, Patricia Cisnero. En el juicio intervino la Fiscalía General N°2 ante los tribunales orales federales platenses, a cargo del fiscal general Marcelo Molina, con la asistencia de la auxiliar fiscal María Laura Ustarroz.

Mario Segovia detenido en Ezeiza

Segovia, de 50 años, fue declarado culpable reincidente. Actualmente, cumple una pena a 17 años y 6 meses de prisión, que cumplirá el año próximo, por tráfico internacional de efedrina y pseudoefedrina.

El TOCF N°2 de La Plata también condenó al policía de Santa Fe Hernán Jesús Segovia (de 47 años, hermano de Mario) a 8 años y 6 meses de prisión; a Matías Segovia (de 25 años, hijo de Mario) a 5 años y 6 meses de prisión; a Gonzalo Rodrigo Ortega (de 39 años, cuñado de Mario) a 7 años y 6 meses de prisión; y a Ezequiel Hernán Bergara (34) a 5 años de prisión.

Las penas impuestas también incluyeron para cada uno el pago de una multa de 10 mil pesos, la inhabilitación para el ejercicio del comercio durante 5 años y la inhabilitación absoluta por el doble tiempo de la condena para desempeñarse como empleados y funcionarios públicos, y al pago de las costas del proceso en diferentes proporciones.

Los cinco fueron considerados coautores del delito de asociación ilícita (Mario Segovia como líder y el resto como miembros) y coautores de contrabando de importación de un fusil semiautomatico, tenencia de armas de fuego de uso civil y de guerra sin la debida autorización legal, tenencia de materiales explosivos y fabricación ilegal de armas de fuego realizada de manera habitual, en concurso real.

Mario Segovia y su hijo Matías también fueron condenados como coautores del delito de acceso sin autorización a correos electrónicos del dominio del gobierno de Formosa, maniobra que resultó clave para el posterior contrabando.

El tribunal dispuso además el decomiso con fines de destrucción de todas las armas secuestradas a la organización y fijó el 3 de junio a las 17 para la publicación de los fundamentos de la sentencia.

Una asociación ilícita

De acuerdo con la acusación formulada por Iglesias y Cisnero en este juicio, que se había iniciado en julio del año pasado, la asociación ilícita funcionó al menos entre septiembre de 2016 y el 13 de julio de 2021, cuando se realizaron los allanamientos que derivaron en la detención de los cuatro integrantes que operaban en libertad bajo las órdenes emitidas intramuros por Mario Segovia.

"Si bien esta situación es compleja y multifacética, está profundamente relacionada con el despliegue y disputa entre las organizaciones narcocriminales que se encuentran asentadas en la ciudad de Rosario y sus alrededores", sostuvo entonces Iglesias, y mencionó a las bandas de Ariel Máximo "Guille" Cantero, Esteban Lindor Alvarado y Julio Rodríguez Granthon, quienes han convivido intramuros con Segovia.

"La munición del AR15 traspasa los chalecos antibalas de las fuerzas policiales de lado a lado. Dota de un poder de fuego superior al de nuestras fuerzas de seguridad", indicó Iglesias, y remarcó que "de haber continuado esta operatoria, en la ciudad de Rosario se habría desatado una carrera armamentística entre las distintas bandas criminales con el consecuente agravamiento de la situación de seguridad".

Durante la exposición de la fiscalía fueron reproducidas conversaciones de Segovia con integrantes de esas y de otras organizaciones criminales, a partir de las cuales también pudo conocerse que la banda estaba interesada en importar desde África fusiles AK-47, y que, por ejemplo, el condenado por el triple crimen de General Rodríguez, Martín Lanatta, había invitado a Segovia a participar de sus "negocios" en Rosario.

La investigación

El descubrimiento en el aeropuerto de Luque, Paraguay, de una encomienda proveniente de Canadá que contenía dispositivos para la fabricación de explosivos ocultos en un sobre, una carpeta y un libro, permitió iniciar esta investigación en septiembre de 2016.