Investigadores de todo el mundo se encuentran analizando la peligrosa combinación entre el consumo habitual de alcohol -que alarma principalmente en la población joven- y el padecimiento de hígado graso. Ambas situaciones en conjunto constituyen los principales riesgos de cáncer de hígado, por lo que resulta fundamental mejorar los programas de detección.

Desde la Asociación Española para el Estudio del Hígado (AEEH), hepatólogos y hepatólogas describieron que las enfermedades del hígado pueden considerarse una "epidemia silenciosa", con una prevalencia en aumento que se relaciona directamente con los estilos de vida y alimentación poco saludable.

El alcohol y el hígado

La mitad de casos de cáncer de hígado es diagnosticada en estadios muy avanzados. A su vez, esta patología es la principal causa de muerte en pacientes con cirrosis provocada por el consumo de alcohol o hepatitis virales.

El alcohol es la primera causa al afectar a 1 de cada 6 casos, tanto si se considera de forma aislada (29,9% de los casos), como asociado a otras causas (54,9%), según el III Registro de Carcinoma Hepatocelular (CHC) de la AEEH.

En este aspecto, las y los especialistas alertan de que los patrones de consumo de alcohol entre los jóvenes son especialmente peligrosos. Esto se debe a que conjugan un mayor riesgo con una menor percepción del mismo.

Así, por ejemplo, los efectos de la práctica del binge drinking (un atracón de grandes cantidades de alcohol en pocas horas), común en los jóvenes en fines de semana, pueden ser más perjudiciales para la salud hepática que un consumo moderado.

Hígado graso y hepatitis C

Por otra parte, la hepatitis C sigue siendo el segundo factor de riesgo de cáncer de hígado. Es por ello que se solicita intensificar el cribado en las poblaciones vulnerables y así facilitar el acceso al tratamiento.

La tercera causa de cáncer hepático y la que experimenta un crecimiento más rápido es la esteatosis hepática metabólica (EHmet), el denominado hígado graso, generalmente asociado a obesidad y diabetes tipo 2.

Alcohol y daño hepático en personas con obesidad y diabetes

Un reciente estudio multicéntrico e internacional, con cerca de 11.000 pacientes de España y Estados Unidos, evidenció que las personas con síndrome metabólico y obesidad tienen mayor riesgo de sufrir una enfermedad hepática cuando consumen diariamente cualquier cantidad de alcohol, incluso si es moderada o baja.

La combinación de alcohol y obesidad se viene convirtiendo en una amenaza tan importante para la salud hepática que los expertos hablan de una nueva enfermedad, a la que han denominado MetALD (Enfermedad Metabólica-Alcohólica).

 

Fuente: EFE.