Un hombre de 46 años fue asesinado en su casa de la bonaerense José C. Paz y las principales sospechosas son su esposa y su hija de 18 años, quienes fueron detenidas y acusadas de “homicidio agravado por el vínculo”, un delito que se pena con prisión perpetua. Le asestaron 185 puñaladas, la mayor cantidad de cuchillazos contados en una misma víctima en la historia criminal argentina. Una versión señala que ambas era víctimas de violencia de género: el hombre obligaba a su hija a prostituirte y golpeaba a su mujer y a sus otros tres hijos.

Según informó Télam, Alberto Elvio Naiaretti (46) fue encontrado muerto en su casa de calle 18 de Octubre al 800 el sábado pasado, pero el caso trascendió este lunes cuando la autopsia confirmó la cantidad de puñaladas que sufrió: 185. La mayoría fueron provocadas en la zona del pecho y era superficiales. Cuatro de ellas fueron lo suficientemente profundas como para provocarle la muerte.

Las 185 puñaladas de este crimen superan la cantidad de heridas de arma blanca de otros casos emblemáticos de la historia criminal argentina, como las 120 puñaladas con las que en el 2000 las hermanas Silvina y Gabriela asesinaron a su padre Juan Carlos Vázquez en un aparente ritual satánico en el barrio porteño de Saavedra, y las 113 con las que el femicida Fabián Tablado asesinó a su novia Carolina Aló en 1996 en el partido bonaerense de Tigre.

Las principales sospechosas son la esposa de Alberto, Paola (38) y su hija mayor, Paula.

Familiares, amigos y vecinos de las mujeres detenidas por el crimen reclamaron que sean liberadas.

"Fueron veintiún años de calvario el que vivieron mi hermana y mi sobrina, de torturas. Hasta la obligaba a Paola a prostituirse en la ruta 8... por eso pedimos que sean liberadas", afirmó María, la hermana de Paola que contó que Alberto golpeaba sistemáticamente a su hermana y a sus cuatro hijos.